Un estómago en equilibrio

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Reflujo, hinchazón intestinal, gases, dolor, acidez, indican que algo no está bien en nuestro estómago. Rehabilitar las funciones estomacales comienza por adquirir hábitos sanadores: hacer ejercicio, una buena nutrición, recurrir a la medicina natural, mantener un adecuado pH (acidez), e incluso contar con una adecuada salud mental, son condiciones fundamentales para su óptimo funcionamiento.

Suplir para sanar

El consumo de un suplemento de clorhidrato de betaína (HCL de betaína) puede ayudar al estómago en la rehabilitación de su pH y facilita y acelera el proceso de mejoría. Para mantener la ingestión adecuada de este tratamiento e ir monitoreando la mejoría en su sistema digestivo es necesario consultar con su médico biológico de confianza. De acuerdo con los especialistas, el consumo de HCL betaína por tiempo prolongado es seguro.

Por lo general, un buen producto de HCL de betaína viene con pequeñas dosis de zinc y pepsina, lo que apoya el estómago en su producción propia de ácido clorhídrico y ayuda a la digestión de proteínas, mientras se rehabilitan todas las funciones estomacales.

Beneficios

El suministro correcto del clorhidrato de betaína genera cambios positivos en las funciones estomacales y ayuda a:

  • Brindar la sensación de bienestar digestivo
  • Acelerar el metabolismo
  • Incrementar la energía vital
  • Mejorar la condición articular
  • Mejorar las defensas
  • Optimizar el descanso
  • Regular el estado emocional
  • Normalizar los niveles de colesterol
  • Reducir el sobrepeso
  • Evitar la caída del pelo
  • Controlar las alergias y el asma
  • Prevenir y aliviar las lesiones dermatológicas
  • Tratar el anemia

12 consejos útiles y naturales para su estómago

  1. Tome 2 litros de agua al día: tomar agua natural o ingerirla tras hacer uso de un buen filtro mecánico (no eléctrico) que elimine los metales pesados, el cloro, el fluoruro y otros compuestos tóxicos presentes en el agua tratada.
  2. Evite tomar líquidos con las comidas: prefiriera dejar de tomar líquidos 30 minutos antes de comer y esperar hasta 1 hora después de haber comido para tomarlos de nuevo, así no se diluye el jugo gástrico y, por ende, se facilita la digestión.
  3. Disminuya el consumo de azúcar y otros carbohidratos: su consumo eleva el pH estomacal.
  4. Suspenda el consumo de leche y yogurt: la leche animal se puede remplazar por leche de arroz o de soya. “Si siente mucha necesidad de consumir leche puede optar por las versiones descremada y deslactosada o los lácteos light, pero lo más aconsejable es cambiarse a la leche de soya sin azúcar”, explica la doctora Gilma Garrido, especialista en medicina biológica y homotoxicología.
  5. Acompañe el consumo de proteínas con hortalizas: complementar el consumo de carne, pollo, pescado, mariscos y huevos con lechuga, perejil, espinacas, rúgula, berros, apio u otras hojas y ramas.
  6. Evite mezclar proteínas con carbohidratos en la misma comida: limitar el consumo de carbohidratos y migrar a comidas basadas en vegetales acelerará la recuperación del estómago.
  7. Consuma alimentos que estimulen la producción de jugos gástricos: entre ellos están el zumo de limón, el apio, las hojas verdes en general, el jengibre y la infusión de boldo (planta medicinal cuyas hojas preparadas en infusiones y tisanas alivian malestares estomacales, de la vesícula biliar y del hígado).
  8. Evite consumir alimentos de difícil tolerancia o que puedan causar alergias: los más comunes son: avena, azúcares (incluida la panela), banano, berenjena, fresas, granos, huevo, leche de vaca, lulo, naranja, papa, pitahaya, germinados de soya, tomate y trigo; además, colorantes artificiales, edulcorantes artificiales y conservantes.
  9. Suspenda el consumo de medicamentos antiácidos: como los inhibidores de bomba de protón, los antagonistas de receptores H2 y las sales alcalinas.
  10. Consuma mucha sábila: el jugo de sábila en ayunas, en forma natural o liofilizado, ayuda a bajar la inflamación, a manera de complemento mientras se consume el clorhidrato de betaína.
  11. Ejercicio: incluir una sesión diaria de 15 a 30 minutos de actividad física tiene innumerables efectos beneficiosos sobre la salud. El equilibrio endocrino, neurológico y vascular, producto del ejercicio, ayuda a regular las funciones estomacales y digestivas. Se recomiendan sesiones de ejercicio cardiovascular (bicicleta estática, elíptica, trote o natación) o ejercicios de rutinas específicas (pesas, yoga, pilates o escalada en muro).
  12. Cuidar su salud mental: por lo general el estómago es sensible al estado emocional. Puede empezar a hacer algo metódico y sencillo para manejar el estrés y la ansiedad. Comience por realizar actividades que lo extroviertan (lleve su atención hacia el mundo externo). Realice una sesión corta de meditación o control adecuado de la respiración y una actividad artística (pintar, tocar un instrumento, etc.,). Para manejar por completo la causa de las dificultades emocionales incremente algunas habilidades específicas que le permitirán controlar con mayor éxito las situaciones en las cuales tiende a generar emociones contraproducentes.

¡Advertencia!

Si al tomar pequeñas dosis de HCL de betaína siente un dolor muy fuerte en el estómago es posible que tenga una úlcera sangrante; en este caso debe consultar inmediatamente con su médico tratante.

Más información
www.fundanatura.com

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