Reparar: otra ‘erre’ que le nace al ecologismo

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Arreglar o fabricar sus propios objetos es una tendencias cada vez más común entre el movimiento de ciudadanos que creen que al “reciclar, reutilizar y reducir (3R)” está la clave para desarrollar hábitos de consumo responsable que fomenten el manejo adecuado de los residuos y el cuidado por el medio ambiente.

Cuando la organización ecologista Greenpeace creó la estrategia de las 3R sabía que de ella derivaría una serie de acciones del ser humano que transformarían el mundo. Por eso ahora algunos quieren añadir una cuarta: REPARAR, otra clave contra la obsolescencia de los productos.

Hágalo usted mismo

Movimientos internacionales como “Maker” (fabricador, traducido del inglés) o “Fixer” (reparador, traducido del inglés), motivan a sus integrantes a fabricar sus propios objetos y alargar la vida de los que se han dañado con un toque de ingenio para repararlos. El “hágalo y repárelo usted mismo” es cada vez más popular, es una opción para sentirse bien, ahorrar dinero y, de paso, beneficiar al medio ambiente.

Este movimiento tiene un beneficio adicional: estas personas ejercitan el cuerpo y la mente, se sienten útiles y no meros consumidores pasivos.

La idea no es nueva, pero en la actualidad cobra fuerza en una sociedad donde el problema económico y ambiental de los residuos es cada vez mayor.

De fabricador a reparador

Mientras los “maker” propenden por fabricar los utensilios que suplen sus necesidades acudiendo a la creatividad y la recursividad, utilizando casi siempre elementos de reciclaje y reúso. Por su parte, los “fixers” ponen el énfasis en reparar o actualizar los productos para evitar tirarlos a la basura, como por ejemplo los computadores o teléfonos móviles.

Los fabricantes (maker)

El movimiento Maker tiene su origen en 2005 en Estados Unidos, cuando la revista Make, impulsaba a sus lectores a construir sus propios proyectos o ideas. De allí se derivó una oleada de iniciativas mundiales (revistas, libros, manuales, programas de televisión y radio, etc.,) que enseñaban a los ciudadanos a Do It Yourself, (hazlo tú mismo).

Al año siguiente vinieron las “Maker Faires”, ferias y encuentros de los seguidores de esta tendencia en todo el mundo.

Casos como el de Doe Kelvin, un joven de 15 años quien ha construido en su país, Sierra Leona (África), una emisora radial con materiales reciclables, también ilustran el impacto de los ‘realizadores de cosas’.

Los reparardores (fixer)

Electrodomésticos, muebles, bicicletas y cualquier objeto que merece la pena arreglar antes que tirar, tiene la bienvenida en este moviente que sustenta su aparición en 2007 en Amsterdam (Holanda) con el colectivo Repair Café.

Continuando con la iniciativa holandesa actualmente en Brooklyn, Nueva York, el colectivo Fixer se reúne una vez al mes en una galería de arte. Invitan a sus vecinos a que lleven todos los objetos destinados en principio a la basura. La mayoría de las veces consiguen arreglarlos.

La internet también es una herramienta de mucho apoyo para este movimiento. Algunos vídeos en la web explican cómo arreglar las cosas e incluso hay tutoriales para seguir el paso a paso de la reparación. Además, hay webs especializadas como iFixit.com

Por ahora las opiniones de los especialistas coinciden en que no se trata de comprar – botar – y hacen un llamado al consumidor a que se concientice de lo que adquiere.

“No hay duda que puede existir una obsolescencia funcional o tecnológica, porque los consumidores quieren disfrutar de las novedades. Sin embargo es importante que los compradores se conciencien de sus decisiones de consumo”, asegura José Ramón Carbajosa, director general de la Fundación Ecolec y presidente del WEEE-Forum en España.

Por su parte, Alejandro Guzmán, especialista en comunicación digital, asegura que una forma de combatir la obsolescencia de los aparatos tecnológicos es mediante la compra de objetos más caros pero pensados para durar más. “Esto también aporta en la reducción de gastos”, concluye.

Frente a este panorama, fuentes de Greenpace no descartan  la posibilidad de incluir la erre de “reparar” dentro de un nuevo movimiento: el 4R.

Más información
www.consumer.es

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