Otra mirada al sobrepeso

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Otra mirada al sobrepeso

‘Más vale flaco y saludable que rellenito pero enfermo’

El sobrepeso se está apoderando del planeta. Las cifras de obesidad siguen creciendo. ¿Por qué está pasando esto? La respuesta está en manos de los expertos.

 Por: Paola Andrea Martínez Ocampo

Con la asesoría de Carlos E. Fuentes, médico cirujano, especialista en homotoxicología y experto en medicina biológica.

El exceso de peso siempre se ha asociado con el consumo excesivo de comida, sin entender la multiplicidad de factores que intervienen en este problema.

Debido a esta comprensión inexacta del sobrepeso y la obesidad, se han adoptado estrategias poco eficaces o radicales para combatirlos, tales como los fármacos y la cirugía bariátrica, los cuales han arrojado principalmente serios efectos colaterales y una “reganancia” de peso sustancial después de un período de tiempo.

Tratando de dar un nuevo abordaje y entendimiento al problema del exceso de peso, expertos como Carlos E. Fuentes P., médico cirujano, especialista en homotoxicología y experto en medicina biológica, han analizado en profundidad este fenómeno y han determinado estrategias no invasivas para alcanzar el peso ideal.

Primero, hay que entender que la obesidad representa un exceso de acumulación de grasa corporal, y el sobrepeso se define como un exceso de peso corporal comparado con la estatura.

Teniendo en cuenta estas mediciones, se establece que las cifras de exceso de peso aumentaron en los últimos cinco años en 5,3 puntos porcentuales (2005: 45,9% y 2010: 51,2%), existiendo una relación de un obeso por cada dos colombianos. Sumado a ello, la Organización Mundial de la Salud proyecta que, para el 2015, aproximadamente, 2,3 billones de adultos estarán en sobrepeso y al menos 700 millones serán obesos.

 ¿Por qué vivimos en un mundo pasado de peso?

Expertos que se han dedicado a estudiar esta problemática explican que “la obesidad es causada por una compleja interacción entre los factores ambientales, la predisposición genética y el comportamiento humano.

En consecuencia, la estrategia de abordaje para una persona obesa debe ser biopsicosocial, siendo conscientes de su multifactorialidad, procurando la modificación de sus hábitos alimentarios, el estilo de vida y los factores neuropsicológicos”, como lo explica el doctor Carlos Fuentes. Para lograrlo, es importante entender qué factores, más allá de la comida, influyen en el aumento de peso:

Ambientales: hay obesidad cuando existe un desbalance entre el ingreso de energía y el gasto de ella. Comemos más de lo que gastamos. En este sentido, son muchas las razones que hacen que el gasto calórico sea menor al requerido.

Por ejemplo, se ha visto que se aumenta la prevalencia de la obesidad en un 2% por cada hora de televisión que vemos, así como poseer carro propio y el poco acceso a parques cercanos a la residencia.

Epigenética: esta ciencia analiza los mecanismos moleculares mediante los cuales el entorno controla la actividad génica. La epigenética es hoy en día una de las áreas más activas en la investigación sobre la predisposición genética a la obesidad.

Al respecto, se reconoce que las redes sociales (el entorno en el que vivimos) pueden jugar un papel esencial en la obesidad o el aumento de peso. El riesgo de llegar a ser obeso aumenta en un 57% si un amigo lo es; en un 40%, si se trata de gemelos; y en un 37%, cuando es una pareja de esposos.

Otras enfermedades: se ha encontrado que existe una asociación estadísticamente significativa de la obesidad con la incidencia de diabetes tipo II, con todos los cánceres –excepto de esófago y de próstata–, con todas las enfermedades cardiovasculares, con el asma, la enfermedad de la vesícula biliar, la osteoartritis y el dolor crónico de espalda.

Las emociones: el estrés y las redes cerebrales emocionales fomentan las conductas alimentarias que pueden llevar a la obesidad. El estrés induce la secreción de glucocorticoides, los cuales aumentan la motivación por el alimento, y la insulina, que, a su vez, promueve la ingesta alimentaria.

Cirugías: en el tratamiento de la obesidad, se debe establecer el momento en el cual se inició el aumento de peso, para identificar si fue posterior a una cirugía, como la cesárea, pues se ha identificado la relación que existe entre ambassituaciones.

Dientes: se debe hacer una radiografía panorámica, pues la odontología neurofocal ofrece un importante diagnóstico, ya que los odontones (parte que incluye: diente, encía, tejido conectivo, hueso alveolar y nervio) tienen una relación directa con el sistema nervioso y cualquier patología que los afecte puede crear un foco o campo interferente de la salud.

Por ejemplo, una muela del juicio impactada o retenida o cualquier procedimiento odontológico pueden provocar migrañas, dolores paravertebrales, dermopatías, sobrepeso, etc.

La autoimagen: muchas veces se hace de todo para bajar de peso, pero no se logra. Esto es porque la presión que se ejerce sobre el cuerpo resulta perjudicial. Por eso, los especialistas aseguran que, para lograr la meta, nos debemos encontrar aceptables para nosotros mismos, debemos poseer una autoestima completa. Debemos tener un yo del que no nos avergoncemos.

Sabiduría china

Los especialistas que le apuestan a un abordaje integral de la obesidad han estudiado la medicina china tradicional, hallando en la trofología una ciencia que enseña cómo combinar los alimentos con el fin de sanar y prevenir la enfermedad. Lo importante es estar bien, así como lo dice el refrán:

Más vale flaco y saludable, que gordo pero enfermo.

Recuerde la conformación anatómica de su dentadura: consuma los alimentos considerando que tiene un mayor número de molares y premolares (para los cereales y los granos), luego están, en menor número, los incisivos (para las frutas y las verduras) y en franca minoría están los caninos (para las carnes).

Consuma primero lo crudo: debe ser por lo menos el 50% del peso total de la comida.

Combine vegetales con proteínas (carnes, aves, huevos, lácteos, granos integrales) y combine vegetales con carbohidratos (papa, yuca, arroz blanco, arepa de harina de maíz, pastas, plátano, bananos).

Dedique un día a la semana a comer únicamente fruta o verdura: consúmalas en forma de extracto, pues esto le da oportunidad a todos sus órganos de desintoxicarse y además le proporciona al cuerpo cantidades importantes de antioxidantes.

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