¡Ojo con las dietas rápidas!

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Si usted es del grupo de ‘arrepentidos’ que tras el fin de año sintieron culpa por todo lo consumido durante las festividades y en cuanto arrancó el nuevo calendario decidieron “cerrar la boca” para no comer sino estrictamente lo necesario, ¡cuidado! Las dietas descontroladas y abruptas son muy peligrosas y cero efectivas.

Según la doctora Maritza Landaeta Jiménez, médica venezolana y maestra en planificación alimentaria nutricional, las dietas restrictivas que prometen una pérdida de peso rápida no son seguras, primero porque no cumplen con los requerimientos nutricionales y segundo porque le hacen daño al organismo.

Al hacer estas dietas se baja de peso velozmente –explica la especialista- debido a la pérdida de agua corporal (producen deshidratación brusca), y el cuerpo, al no tener suficiente energía para trabajar, comienza a utilizar el tejido muscular. “Su principal problema es que favorecen una recuperación muy rápida del peso perdido conocido como efecto ‘rebote’”.

Dietas restrictivas no recomendadas

Estos tipos de dietas no se recomiendan, pues como se ha señalado, son riesgosas para la salud.

  • Dietas cetogénicas: pocos carbohidratos y muchas proteínas y grasas. Comprometen el sustrato energético del cerebro, provocando serios trastornos renales y hepáticos.
  • Dieta líquida: limita el aporte calórico, vitaminas, minerales y fibra.
  • Dietas que excluyen algún nutriente: generan desequilibrios hormonales y metabólicos.
  • Dietas de alimentos específicos como el pepino o atún: restringen el consumo de otros nutrientes presentes en los grupos de alimentos y provocan alteraciones en el metabolismo junto con un elevado riesgo de baja excesiva del potasio, letal para mantener la estabilidad del organismo.

Baje con precaución

Antes de entregarse de lleno a una dieta restrictiva es fundamental visitar al médico o nutricionista para que le ayuden a elaborar un plan de alimentación que se adapte a sus condiciones y necesidades individuales.

Las dietas progresivas y sostenidas son las más efectivas, y estas deben complementarse con las siguientes recomendaciones:

  • Realice actividad física de intensidad moderada al menos 30 minutos, 5 veces a la semana. Si la actividad física se realiza según los criterios establecidos por el médico y se mantiene una alimentación balanceada, la persona podría perder entre 200 y 300 calorías por día, por lo que en un mes o 45 días posiblemente podría librarse de los 2 kilos que en promedio se ganan en temporada de fiestas.
  • Modifique sus hábitos de alimentación y manténgalos como parte de su cotidianidad; mantenga una alimentación balanceada y estructure un plan de alimentación equilibrado y variado, según los requerimientos nutricionales individuales. El plan tiene que incluir todos los grupos de alimentos distribuidos en forma equilibrada (50-60% carbohidratos, 15-20% proteínas y 25-30% grasas).
  • Coma con moderación. Cada alimento de los grupos nutricionales tiene una composición química especial, por esta razón es de suma importancia que todos estén presentes en la alimentación diaria. Por ejemplo, las frutas son excelentes fuentes de vitaminas y antioxidantes, las carnes y lácteos de minerales y proteínas, y los cereales y tubérculos son fuentes de vitaminas y fibra. Incluso la grasa y el azúcar son esenciales para el buen funcionamiento del organismo.
  • Mantenga una adecuada hidratación. El agua ayuda a eliminar toxinas y mantiene la temperatura corporal. La ingesta diaria para individuos sanos de 19 años o más es de 3.7 litros para hombres y 2.7 litros para mujeres. La hidratación diaria proviene del consumo de líquidos como agua, jugos, leche, café, té, chocolate, frutas y vegetales. Se recomienda el consumo de agua o jugos sin adición de azúcar o con edulcorantes no calóricos.

Respuestas de la especialista

La doctora Landaeta respondió a equilibriummedicinanatural.com algunas inquietudes sobre las dietas después de vacaciones.

¿Por qué fallan las dietas tras los periodos de vacaciones y descanso?

El aumento de peso en estas épocas obedece a una serie de abusos. Pero en general con la obesidad o el aumento de grasa corporal, hay que dejar claro que es una condición multifactorial, asociada con variables como la genética, los inadecuados hábitos alimentarios y la falta de actividad física.

El propósito de empezar un régimen de alimentación después de unos excesos en vacaciones o en periodos de descanso, donde no ha cuidado su alimentación y ha abandonado la actividad física, puede fallar si no asume una meta real que le permita bajar de peso en forma progresiva y sostenida.

¿Cuál es la rutina adecuada para que realmente sea efectiva?

La persona requiere que un especialista en nutrición elabore un plan de alimentación, para que los menús que se establezcan cubran sus necesidades de calorías y de nutrientes de acuerdo con su edad, sexo, peso, talla y actividad física. Este plan debe tomar en cuenta sus preferencias, las intolerancias y alergias y sus hábitos alimentarios; así mismo, disponibilidad y costo de los alimentos, tratando en todo momento de introducir pequeños pero progresivos cambios en su cotidianidad, que favorezcan el propósito de bajar de peso. Por ejemplo, si le encanta consumir pan blanco con mermelada con alto índice glicémico, sustituirlo por pan integral con queso acompañado de un jugo de naranja; estos retardan la absorción de calorías.

¿Qué recomendaciones, dentro del campo de la medicina natural, se pueden dar a quienes deseen realizar una dieta efectiva?

Los productos ricos en fibra natural son fundamentales en la dieta diaria, porque mejoran el tránsito intestinal, favorecen la absorción de nutrientes esenciales y la eliminación de residuos dañinos para la buena salud. Sin embargo, se debe tener mucho cuidado con la información indiscriminada sobre suplementos o productos alternativos que, supuestamente, brindan la solución definitiva para la obesidad. No es recomendable el autoconsumo de estos productos sin una consejería médica. Siempre que usted vaya a iniciar una dieta consulte con su especialista de cabecera.    

¿Qué tipo de dieta se recomienda?

Nuestra alimentación habitual debe ser agradable, de buen sabor y con mucho color. Se requiere que sea equilibrada, es decir, que estén presentes alimentos que nos provean de todos los nutrientes, proteínas, grasas, carbohidratos, vitaminas, minerales y líquido, en una relación porcentual armónica y acorde con las necesidades según el sexo y el ciclo de la vida. La mitad del plato, debe llenarlo con vegetales y frutas, y la otra mitad de carbohidratos y proteína. Tenga muy presente que se debe cuidar el tamaño de la ración, la forma como combina los alimentos y la variedad durante todos los días.

Más información
www.fticonsulting.com

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