Limpiar el hígado tras las vacaciones para la recuperación integral

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Durante la temporada de vacaciones el organismo suele modificar su funcionamiento, debido principalmente a los  drásticos cambios de hábitos alimenticios a los cuales, por lo general, se ve sometido durante estos periodos. Por ello, después del descanso de mitad de año es conveniente hacer una ‘limpieza’ de hígado y eliminar las toxinas que dejaron los excesos de comidas y bebidas.

Los días de esparcimiento someten al cuerpo a una gran cantidad de situaciones no convencionales que lo desestabilizan. Nivelar sus condiciones naturales es una misión que debe partir de la detoxificación del hígado.

“Todo nuestro organismo resiente ese furor emocional y alimentario, pero tal vez uno de los órganos más sensibles a estos contrastes es el hígado, laboratorio multifuncional donde se adelanta buena parte del procesamiento de todo lo que ingerimos y donde se efectúa el trabajo de ‘desarmado’ minucioso de los alimentos”, afirma el doctor Domingo Vanegas, fundador de la Sociedad Colombiana de Medicina China y Acupuntura.

Cuando el hígado se limpia, el organismo:

  • Regenera los tejidos.
  • Asimila mejor los alimentos.
  • Previne eficazmente las enfermedades.

En el hígado se metabolizan sustancias como medicamentos alcohol, grasas, carbohidratos y proteínas; cuando el funcionamiento del hígado no es óptimo hace que algunos sistemas se sobresaturen y aparezcan síntomas como inapetencia, cansancio, problemas de concentración, mareos, sabor amargo, congestión, pesimismo, irritabilidad, ansiedad, insomnio, contracciones musculares, fatiga mental y física, diarrea, gastritis, dolor e inflamación abdominal y dolor de cabeza, todas expresiones de su organismo al sentirse intoxicado.

El doctor Vanegas explica que en la medicina alternativa y especialmente en la china, se pueden encontrar algunas terapias que permiten hacer un drenaje del hígado y prepararlo para reiniciar las actividades con ánimo renovado. La clave principal está en readecuar los hábitos alimenticios.

1. Tomar bastante líquido
El cuerpo requiere como mínimo 8 vasos de 8 onzas al día de líquido para funcionar óptimamente y eliminar las sustancias innecesarias.

2. Consumir muchas frutas y vegetales fresco
Ofrecen gran cantidad de vitaminas y minerales esenciales para la salud; vitaminas hidrosolubles como las B y C son ideales para estos procesos. Los antioxidantes naturales favorecen el flujo sanguíneo y aumentan la cantidad de oxígeno que llega al cerebro. Algunos de ellos:

  • Manzana: contiene pectina, un gran desintoxicante.
  • Zumos o concentrados de limón y de frutas: altos en antioxidantes. Se pueden combinar para obtener sabores más deliciosos y novedosos.
  • Sandía: es un diurético natural.
  • Jugos de zanahoria, apio, tomate, espinaca y remolacha: pueden mezclarse para preparar cocteles exquisitos sin una sola gota de licor. Contienen múltiples vitaminas, como A, B y C, y minerales.
  • Yogur probiótico: excelente para la regeneración de la flora intestinal.

3. Minimizar el consumo de azúcar y sal
Su exceso afecta al organismo de diversas formas, y durante el proceso de desintoxicación es mejor no consumirlas. La retención de agua debida al exceso de sal en las comidas puede ser un indicador de enfermedades cardiovasculares, del hígado, de la vejiga o de los riñones.

4. Moderar la ingestión de harinas o cereales integrales
La fibra que estos contienen acelera el proceso digestivo, y consumidos en exceso pueden producir diarreas súbitas. 

5. Omitir la toma de estimulantes como café, té o alcohol
Son sustancias que ponen en alerta al organismo y generan dependencia.

El hígado necesita ciertas sustancias para efectuar adecuadamente su función eliminatoria de agentes tóxicos ingeridos con la alimentación, los fármacos, el alcohol, etc. Entre ellas se pueden destacar algunas sustancias naturales:

  • Cardo mariano. Es una hierba que actúa como antioxidante y ayuda a la regeneración de las células hepáticas (hepatocitos).
  • Alcachofas. Contienen unos compuestos que aumentan el flujo de la bilis y ayudan a digerir mejor las grasas.
  • Colina y metionina. Ayudan a regular el metabolismo de las grasas y a aumentar el flujo de la bilis.
  • Vitamina C. Antioxidante que contrarresta los efectos secundarios de la destoxicación, como dolores de cabeza y náuseas.
  • Remolacha. Promueve la regeneración de las células del hígado y el flujo de la bilis. También tiene un efecto beneficioso en el metabolismo de las grasas.
  • Brócoli. Ayuda a las enzimas hepáticas en el proceso de detoxificación.
  • Cebolla y ajo. Ambos son ricos en compuestos de azufre, implicado en la sulfatación o el camino principal para la desintoxicación. Ayudan a la eliminación de metales pesados dañinos para el organismo.
  • Frutas y verduras. Proporcionan vitamina C y glutatión, que son esenciales para la detoxificación.
  • Proteínas. El hígado las necesita para llevar a cabo la detoxificación. En habas, frutos secos, semillas y quinua se pueden encontrar en abundancia. Algunas personas pueden preferir comer pescado.
  • Raíz de diente de león. Aumenta el flujo de la bilis. Puede tomarse en forma de té.

Más información
www.alimentacion-sana.org
www.socolmeda.com

 

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