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Medicina Biológica

Biorregulación para controlar el envejecimiento del hombre

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Biorregulación para controlar el envejecimiento del hombre

Por: Alta Smith, MD

Médica, fisioterapeuta e investigadora sudafricana; magíster en homeopatía de la Universidad de Londres; miembro honorario del Comité Internacional de Homotoxicología y Medicina Antihomotóxica; directoraprofesora de homotoxicología de la Escuela Canadiense de Medicina Natural.

Con el aumento de la expectativa de vida del hombre, la medicina será más y más confrontada con las enfermedades del paciente masculino de edad, con miras a controlar su envejecimiento.

Hay cuatro condiciones mayores no cancerosas muy comunes en el paciente hombre mayor de 50 años. Ellas son: (i) hipertrofia prostática benigna, (ii) disfunción eréctil, (iii) enfermedad cardiovascular consecuente del síndrome metabólico; y, finalmente, (iv) depresión1.

Algunas de estas enfermedades pueden ser atribuidas a la llamada deficiencia andrógena del hombre mayor (ADAM, por su sigla en inglés) o a la deficiencia andrógena parcial del hombre mayor (PADAM, por su sigla en inglés), también llamada andropausia o menopausia masculina.

Esto es producido principalmente por una caída de la producción de la hormona masculina, la testosterona.

La deficiencia de la testosterona puede ser empeorada por algunas influencias ambientales, tales como la enfermedad crónica, la prescripción médica, la obesidad y el consumo excesivo de alcohol2.

Los síntomas asociados con bajos niveles de testosterona incluyen baja de la libido, disminución de la fortaleza y resistencia, incrementada irritabilidad y disfunción cognitiva3. Entre los signos físicos, se destacan osteoporosis, pérdida de la masa muscular, aumento del tejido graso visceral, atrofia testicular y ginecomastia (crecimiento del tamaño de los senos).

Si los hombres tienen obesidad abdominal, esto hace que la situación empeore, porque la grasa abdominal producirá más hormonas femeninas. Hay también clara evidencia de que la obesidad visceral está asociada a la diabetes, con todas sus consecuencias4.

La suplementación de testosterona es sugerida para las condiciones descritas anteriormente; sin embargo, esta suplementación implica riesgos. Por otro lado, la testosterona en dosis no fisiológicas incrementa la presión sanguínea y la retención de líquidos; puede aumentar el estrés oxidativo5 y también causar daño renal.

El rol de la testosterona en la próstata, no obstante, es controvertido. Es claro que el tejido prostático es sensible a la testosterona y por años se creyó que iniciaba el cáncer prostático, pero este punto de vista está cambiando.La terapia de reemplazo de testosterona es igualmente dada a hombres con cáncer prostático6.

El tratamiento de los síntomas de la hipertrofia prostática benigna es más frecuente con medicamentos bloqueadores alfa, lo que puede tener efectos colaterales al inicio del tratamiento.

Abordaje natural

Durante la andropausia, el abordaje biorregulador debe ser considerado para el manejo de síntomas y enfermedades concomitantes. El testis C. puede ofrecer los mejores beneficios al envejecimiento masculino.Debido a los múltiples componentes naturales de los medicamentos compositum, se pueden tratar muchos aspectos comprometidos en la andropausia.

Estos medicamentos darán soporte al tejido testicular, tienen ingredientes que ayudarán al corazón, mejorarán la libido y tratarán la depresión. Así mismo, contienen extracto de glándula adrenal, que es el soporte de la andropausia7. Usualmente se combinan con el coenzyme que dará soporte al metabolismo.

Existen otros medicamentos específicos que pueden administrarte cuando se presentan la hipertrofia prostática benigna y la depresión.

Cambios de hábito

Los cambios de hábitos en el estilo de vida son de gran valor. Se ha demostrado que el ejercicio mejora los síntomas de la andropausia, especialmente porque previene las manifestaciones cardiovasculares, ayuda a mejorar la depresión y la libido, y contribuye a preservar la masa muscular8.

Por otro lado, logra reducir la grasa visceral y previene contra el riesgo de diabetes y enfermedad cardiovascular. El ejercicio ayuda a esta reducción, con lo cual se puede prevenir el riesgo de diabetes y de enfermedad cardiovascular.

Una dieta rica en ácidos grasos omega 3, así como suplementos de vitaminas y minerales es la más recomendada.

En conclusión, la andropausia puede ser tratada con medicina biológica o biorreguladora y cambios de estilo de vida, lo cual debe ser considerado como una terapia de primera línea en hombres mayores de 50 años, con signos y síntomas de deficiencia andrógena.

Referencias:
1. Zakaria L, Anastasiadis AG, Shabsigh R. Common conditions of the aging male: erectile dysfunction, benign prostatic hyperplasia, cardiovascular disease and depression. Int Urol Nephrol 2001;33(2):283-92.
2. Feldman HA, Longcope C, Derby CA, Johannes CB, Araujo AB, Coviello AD, et al. Age trends in the level of serum testosterone and other hormones in middle-aged men: longitudinal results from the Massachusetts male
aging study. J Clin Endocrinol Metab 2002;87(2):589-98.
3. Practice Committee of American Society for Reproductive Medicine in collaboration with Society for Male Reproduction and Urology. Androgen deficiency in the aging male. Fertil Steril 2008;90(5 Suppl):S83-7.
4. Ding EL, Song Y, Manson JE, Hunter DJ, Lee CC, Rifai N, et al. Sex hormone-binding globulin and risk of type 2 diabetes in women and men. N Engl J Med 2009;361(12):1152-63.
5. Reckelhoff JF, Yanes LL, Iliescu R, Fortepiani LA, Granger JP. Testosterone supplementation in aging men and women: possible impact on cardiovascular-renal disease. Am J Physiol Renal Physiol 2005;289(5):F941-8.
6. Umbas R, Sugiono M. Testosterone replacement therapy in prostate cancer patients: is it safe? Acta Med Indones 2010;42(3):171-5.
7. Biotherapeutic Index: Ordinatio Antihomotoxica et Materia Medica. 7th revised English ed. Baden-Baden: Biologische Heilmittel Heel GmbH; 2006.
8. Kokkinos P, Myers J, Faselis C, Panagiotakos DB, Doumas M, Pittaras A, et al. Exercise capacity and mortality in older men: a 20-year follow-up study. Circulation 2010;122(8):790-7.

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