4 factores influyentes en la inflamación crónica

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4 factores influyentes en la inflamación crónica

Por: Alta Smith, MD*

Mucho se ha escrito en los últimos años acerca de las inflamaciones crónicas y todas las enfermedades mayores. En el pasado, el espectro de prevalencia de condiciones inflamatorias ha cambiado de reacciones de inflamación aguda en respuesta a infecciones y heridas a estados de inflamación crónica que acompañan, por ejemplo, cuadros de diabetes tipo 2, arterioesclerosis, asma, enfermedades neurodegenerativas y cáncer.

Muchas enfermedades con inflamación crónica que no son causadas por infecciones o tejido lesionado, están asociadas con condiciones que no estaban presentes durante los principios de la evolución humana, incluyendo la continua disponibilidad de nutrientes altos en calorías, bajos niveles de actividad física, exposición a compuestos tóxicos y la vejez.

Sin embargo, la pregunta es ¿está el estilo de vida de la persona influenciando el desarrollo de esta inflamación crónica? En su mayoría, los factores influyentes pueden ser considerados como ciclos viciosos:

1. La dieta

Dietas altas en calorías tienen un gran efecto en la inflamación. El exceso de energía ingerida y la adiposidad causan inflamación sistemática, mientras que la restricción de calorías sin malnutrición ejerce un potente efecto antiinflamatorio.

Una dieta alta en calorías va a producir la llamada citosina proinflamación o mensajeros causantes de inflamación. Es bien sabido que la restricción de calorías puede tener un efecto relacionado con la longevidad1,2.

Los polifenoles son sustancias en nuestra comida que tienen poderosos efectos antioxidantes y antiinflamatorios. Estos son abundantes en varios tipos de bayas como la mora azul, algunos vegetales verdes como la col rizada, al igual que en el té verde y el vino tinto3.

2. Reducción de actividad física

El ejercicio tiene un gran poder antiinflamatorio, pero también mantiene la apropiada relación entre músculo y grasa, lo que es especialmente importante en individuos mayores4. Así mismo, genera efectos benéficos en el estrés psicológico. La meta deberían ser 10.000 pasos al día, que pueden ser medidos con un simple podómetro5.

3. Estrés psicológico

El estrés, por sí solo, puede causar una respuesta de inflamación crónica, llamada inflamación neurogénica, la cual es modulada por la severidad de tal estrés a medida que se va presentando. Se cree que el estrés psicológico induce una respuesta inflamatoria similar a la producida por una infección o una herida6.

La vía antiinflamatoria colinérgica es un enlace bien establecido entre el cerebro y el sistema inmune7. En esta vía, está bien descrita la conexión entre las fibras aferentes autonómicas del sistema nervioso (principalmente a través del nervio vago), los órganos y los tejidos del tracto gastrointestinal, receptores de acetilcolina y el sistema central nervioso8,9.

4. Toxicidad

La toxicidad en el cuerpo humano proviene de dos fuentes: por un lado, de los desechos celulares que no son removidos de los fluidos que rodean las células, y, por otro, de los depósitos de toxinas del ambiente externo que no son secretados por los órganos de eliminación10.

Dependiendo de si estos son lipofílicos (depósitos en tejidos grasos) o hidrofílicos (en otro tejido conectivo), las toxinas pueden ser depositadas en el microambiente de la célula y quedarse ahí durante las actividades funcionales.

Además, los llamados contaminantes orgánicos persistentes (COM, por su sigla en inglés) pueden, de hecho, causar obesidad central y síndrome metabólico, al igual que diabetes tipo 211.

Por lo tanto, los pacientes deben ser conscientes del efecto de estas sustancias y en lo posible evitarlas. Comer productos orgánicos, no guardar comida en contenedores plásticos y tomar solo agua purificada son medidas que se pueden tener en cuenta para evitar el consumo de estas sustancias.

En conclusión:

la medicina natural sugiere que cambiar de estilo de vida puede tener un efecto poderoso en la inflamación crónica y ayuda al denominador común de todas las enfermedades crónicas mayores que vemos especialmente durante la vejez. La dieta adecuada y el ejercicio frecuente, al igual que evitar el estrés psicológico crónico, son todas medidas que podemos tomar por nuestra salud.

Referencias
1. Fontana L. Neuroendocrine factors in the regulation of inflammation: excessive adiposity and calorie restriction. Exp Gerontol 2009;44(1-2):41-5.
2. Weiss EP, Fontana L. Caloric restriction: powerful protection for the aging heart and vasculature. Am J Physiol Heart Circ Physiol 2011;301(4):H1205-19.
3. M anach C, Scalbert A, Monrand C, Rémésy C, Jiménez L. Polyphenols: food sources and bioavailability. Am J Clin Nutr 2004;79(5):727-47.
4. A ddison O, Lastayo PC, Dibble LE, Marcus RL. Inflammation, aging, and adiposity: implications for physical therapists. J Geriatr Phys Ther 2011. [Epub ahead of print].
5. M usto A, Jacobs K, Nash M, DelRossi G, Perry A. The effects of an incremental approach to 10,000 steps/day on metabolic syndrome components in sedentary overweight women. J Phys Act Health 2010;7(6):737-45.
6. Black PH. Stress and the inflammatory response: a review of neurogenic inflammation. Brain Behav lmmun 2002;16(6):622-53.
7. Pavlov VA, Tracey KJ. Controlling inflammation: the cholinergic anti-inflammatory pathway. Biochem Soc Trans 2006;34(Pt 6):1037-40.
8. Tracey KJ. Physiology and immunology of the choligernic antiinflammatory pathway. J Clin Invest 2007;117(2):289-96.
9. Puerta-Gallowitsch M, Pavlov VA. Neuro-inmmune interaction via the choligernic anti-inflammatory pathway. Life Sci 2007;80(24-25):2325-9.
10. Xu C, Li CY, Kong AN. Induction of phase I, II and III drug metabolism/transport by xenobiotics. Arch Pharm Res 2005;28(3):249-68.
11. D irinck E, Jorens PG, Covaci A, Geens T, Roosens L, Neels H, et al. Obesity and persistent organic pollutants: possible obesogenic effect of organochlirone pesticides and polychlorinated biphenyls. Obesity (Silver Spring) 2011;19(4):709-14.

* Médica, fisioterapeuta e investigadora sudafricana; magíster en Homeopatía de la Universidad de Londres; miembro honorario del Comité Internacional de Homotoxicología y Medicina Antihomotóxica; directora-profesora de Homotoxicología de la Escuela Canadiense de Medicina Natural.

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